La NCh1508 establece los lineamientos para estudios geotécnicos, y en una comuna como Peñaflor, donde la interacción entre el río Mapocho y los depósitos aluviales define la hidrogeología local, determinar la permeabilidad en campo deja de ser un trámite para convertirse en un requisito técnico ineludible. Con una población que supera los 100.000 habitantes y un casco urbano en expansión hacia terrenos de origen fluvial, la variabilidad de los estratos exige datos que ningún modelo de laboratorio puede replicar con fidelidad. El ensayo Lefranc, ejecutado a distintas profundidades dentro de sondeos, proporciona el coeficiente de permeabilidad (k) en suelos; mientras que el ensayo Lugeon, con sus escalones de presión controlada, evalúa la conductividad hidráulica en macizos rocosos fracturados. Ambos procedimientos, integrados en la campaña de exploración, revelan cómo se moverá el agua bajo una futura cimentación o excavación. Para obras que involucran drenajes profundos, este dato se complementa con una correcta ejecución de calicatas que permita observar la estratigrafía somera y validar las zonas de recarga.
Un valor de 5 UL en roca fracturada puede indicar desde un macizo drenante apto para infiltración hasta una vía preferencial de agua que requiere tratamiento antes de excavar.
Enfoque y alcance
Peñaflor creció históricamente sobre la terraza sur del Mapocho, y ese legado geológico se traduce en perfiles de suelo que alternan arenas limosas con bolsones de grava arenosa, donde la permeabilidad puede cambiar un orden de magnitud en pocos metros. A diferencia de un permeámetro de carga constante en laboratorio, el ensayo Lefranc mide el flujo directamente en el terreno, ya sea mediante carga variable o constante, adaptándose a la granulometría del tramo ensayado. En sectores como Malloco, donde afloran rocas volcánicas del Cretácico, el ensayo Lugeon toma el relevo: se inyecta agua a presión en un tramo aislado del barreno y se registra la absorción en unidades Lugeon (1 UL ≈ 1 litro por minuto por metro a 10 bar). La interpretación del gráfico presión-caudal —lineal, turbulento, dilatante o de lavado— describe el comportamiento de las discontinuidades, un dato crítico si se proyectan inyecciones o pantallas impermeables. El equipo técnico del laboratorio, acreditado bajo ISO 17025, opera con obturadores neumáticos y transductores digitales que garantizan registros continuos, eliminando la subjetividad del operador en la lectura del nivel de agua.
Factores del sitio
Comparar dos sectores de una misma comuna ilustra por qué la permeabilidad de campo es insustituible. En la zona céntrica de Peñaflor, cercana a la estación de tren, los suelos finos de origen lacustre pueden arrojar coeficientes de permeabilidad tan bajos como 1x10⁻⁶ cm/s, lo que obliga a sobredimensionar los sistemas de drenaje o a considerar soluciones de infiltración forzada. A solo unos kilómetros, hacia el suroriente en los faldeos de cerro, el contacto con roca alterada genera un escenario opuesto: una prueba Lugeon con absorción elevada y flujo turbulento podría señalar riesgo de pérdida de agua en un proyecto de canalización o, peor aún, inestabilidad en un talud de corte por presiones intersticiales no previstas. Omitir esta caracterización hidráulica conlleva subestimar las subpresiones en muros de contención y losas de fundación, un error que la práctica local ha demostrado costoso cuando las napas freáticas estacionales ascienden durante los meses de invierno, reactivando flujos en paleocanales no detectados por sondeos mecánicos convencionales.
Dudas habituales
¿En qué se diferencia el ensayo Lefranc del ensayo Lugeon?
El ensayo Lefranc se aplica en suelos granulares o cohesivos y mide la permeabilidad inyectando o extrayendo agua a baja presión en una cavidad dentro del sondeo. El ensayo Lugeon se realiza exclusivamente en macizos rocosos fracturados, utilizando presiones escalonadas de hasta 10 bares para evaluar la conductividad hidráulica de las discontinuidades y detectar regímenes de flujo no lineales.
¿Qué normativa rige estos ensayos en Chile?
A nivel nacional, la NCh1508 sobre estudios de mecánica de suelos establece la obligatoriedad de la exploración geotécnica, incluyendo la caracterización hidrogeológica cuando corresponda. Para el procedimiento específico en roca se sigue la norma NCh 3251, y para suelos la ISO 22282-1:2012, ambas reconocidas en las especificaciones técnicas chilenas.
¿Cuánto cuesta un ensayo de permeabilidad Lefranc o Lugeon en Peñaflor?
El costo de estos ensayos varía según la profundidad, la cantidad de tramos a ensayar y la accesibilidad del terreno. En la zona de Peñaflor, un programa de permeabilidad en campo que combine uno o más ensayos Lefranc o Lugeon se sitúa en un rango de referencia entre $279.000 y $427.000, dependiendo de la logística de perforación y la instrumentación requerida.
¿Cuándo es obligatorio realizar un ensayo de permeabilidad en campo?
Es mandatorio cuando el proyecto involucra excavaciones bajo el nivel freático, túneles en suelo blando, diseño de sistemas de drenaje permanente, o cuando se requiere cuantificar el caudal de infiltración para sistemas de aguas lluvia. También en presas de relave y obras de contención donde las subpresiones hidrostáticas pueden comprometer la estabilidad estructural.